Te confié todo lo que tenía, toda mi vida. Te conté lo que a nadie contaba, y sabías de mí hasta cuántas veces respiro, y cuantas de ellas por ti lo hago. Sabías mi día a día, cuando estaba mal, y cuando sonreía. Supiste mis peleas con él, y supiste aquella noche lo que nadie sabría jamás. Te confié mis secretos y te confié mis momentos. Confiaba en ti como para hacerte saber que aunque besara otros labios, era tuya. Y si confié en ti para todo eso, era porque te quise, te quise como para no poder olvidarte, como para necesitar tus buenos días para así afrontar esa mañana de una mejor manera. Te quise como para sonreirle a la pantalla del ordenador, del móvil, o para sonreirte a ti, todos los días de mi vida. Te quise hasta el punto de tragarme el orgullo de nuevo y decirte 'te echo de menos' una vez más. Te quise como para perdonar tu cagada. Te quise como para querernos. Te quise y lo sabes. Y es que te quise, te quise como para que no hiciera falta romper el silencio, porque entre nosotros no era incómodo. Te quise tanto como para escuchar tu voz y tu risa, y alegrarme. Te quise como jamás quise y jamás querré. Te quise para que fueras el primero y el último que me enamorara. Te quise para siempre, y te quiero.
miércoles, 11 de marzo de 2015
martes, 3 de marzo de 2015
Olvidar
Hoy tengo ganas de olvidarme de ti, para siempre. Olvidar los sentimientos que me han unido a ti durante tantos años. Olvidar las promesas que te hice, y nos hicimos. Olvidar, olvidar que aunque tú no las cumplas, yo siempre lo haré, porque siempre estaré aquí para ti, pase lo que pase, a pesar del tiempo y la distancia. Olvidar las madrugadas hablando. Olvidar los planes de futuro que inventábamos. Olvidar la primera vez que me dijiste te quiero, y por supuesto, olvidar la primera vez que yo lo hice. Olvidar todas las miradas. Olvidar el color marrón de tus ojos. Olvidar tu risa y olvidar tu voz. Quiero olvidar. Olvidarme de todo. Olvidar cada momento juntos, y así, tal vez, duela menos el no tenerte. Olvidar las tardes de verano. Olvidar tu mano en mi espalda, y olvidar por supuesto también, tus dedos entre mi pelo. Olvidar cada minuto de ese 'nosotros' que inventamos. Olvidar todo lo que queríamos ser. Olvidar ese primer beso que nunca ocurrió. Olvidar que fuiste tú quien la cagó y olvidar que fui yo quien no te lo hizo ver. Olvidar aquella despedida tan fría, y como no, dolorosa. Olvidar todas las noches de ese puto otoño, llorando. Olvidar cada lágrima que derramé por ti. Olvidar el no hablarnos durante tanto tiempo, y olvidar todos tus 'bonita'. Olvidar que pasaron los meses. Olvidar que seguía existiendo ese algo que nunca podremos describir. Olvidar que cuando nos mirábamos, después de esa despedida, los ojos lo decían todo. Olvidar esas miradas tristes. Olvidar tu indiferencia en esos meses. Olvidar la primera vez que hablamos después de aquello. Olvidar ese 'feliz año, bonita'. Quiero olvidar. Olvidar como volvimos a hablar. Olvidar el no decirnos lo mucho que nos necesitábamos. Olvidar ese mes de marzo donde por fin lo dijiste, no sé si para bien o para mal, pero por fin tuviste el valor. Olvidar ese 'todavía siento cosas por ti, todavía te quiero'. Eso, quiero olvidar todo eso. Y olvidar todo lo que vino después, y que ya contaré. Olvidar. No sé cómo hacerlo.. olvidar.
Jamás lo comprenderé.
No lo entiendo, por más que te conozco, y es que lo hago como si fueras la palma de mi propia mano, jamás lo comprenderé. Porque sí, porque ahora parece que yo te necesitaba más de lo que tú me necesitabas, que era yo la que no dormía sin tus buenas noches, o la que no sabía respirar sin un te quiero. Ahora parece que era yo la que mandaba mensajes, la cursi, o simplemente, la que estaba enamorada. Y si lo era, ¿por qué me hiciste creer que tú estabas igual de enamorado que yo? ¿por qué me ilusionaste de esa manera y luego me dejaste ir? Y es que me dejaste marchar como si nada, como si yo no fuese nada en tu vida, como si nunca lo hubiese sido. Creí en tus falsas promesas, como una tonta, caí. Que el amor no es un juego y tú lo interpretaste como tal. No te importó lo mal que lo pasé, no te importó la distancia, ni siquiera te importaron las lágrimas que derramé. Y joder, tantas veces me hiciste creer que lo estabas, que estabas enamorado, tantas veces he sentido que tus promesas eran sinceras, que ya no sé si era fantasía o realidad. Y es que.. tantas veces me has dicho todo lo que sentías por mí, que ya no sé si es real. Porque ahora parece que yo te necesitaba más que tú a mí, pero hay momentos en los que me doy cuenta de que me querías, y me quieres, más de lo que la quieres a ella. Que no hay día que no quieras levantar la mirada y encontrarme allí, delante tuya. No hay una puta mañana en la que no vayas a clase recordando cuando llegabas y estaba yo, esperando, sonriendo, y queriéndote. Sabes que besarla a ella no se compara con abrazarme, porque pese a todo y pese a todos, tú eras para mí. Y sé, que tampoco hay día en el que no pienses en lo que tuvimos, en lo que pudimos llegar a tener si no la hubieras cagado. Y ya no sé por qué deseas ocultarlo de esa manera, con tu indiferencia hacia mí, si noto cada día que te miro, que estabas por mí, y estarás siempre. Y ahora eres tú el que se hace el fuerte, para que los demás no vean que has sufrido lo mismo, o más de lo que yo lo he hecho.
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