Gente que ve tu vida desde el exterior, que te dicen lo mucho que te envidian por ser siempre tan alegre, por estar siempre feliz y nunca pasarlo mal. Gente que no sabe mirar a través de la sonrisa, que no ven que la felicidad no llega a tus ojos, y que mientras sonríes, tus ojos se vuelven cristalinos, pero solo ven tus labios formando un pequeño arco, solo se centran en ver tu sonrisa. Ojalá alguien de verdad se centrase en mis ojos, y ojalá se diese cuenta del dolor que esconden, de la pérdida, la soledad que siento por dentro; y es que aunque me rodeen personas increíbles, hay momentos en la vida, donde te encuentras solo contigo mismo, y duelen más cuando estás jodido, cuanto tienes mas daños que años y cuando los buenos momentos no hacen sombra a los recuerdos. Ojalá la vida tuviese la opción de eliminar de tus pensamientos a la persona que da nombre a tus lágrimas, y así, si lloro, solo será dolor del momento, y nunca más te lloraré a ti a través de los años. Ojalá te pudiese borrar, y así realmente mi sonrisa sería de verdad. Nadie tendría nunca más que ver a través de mis ojos, nadie tendría que adivinar cómo me siento, porque sin ti, todo estaría en orden. Y es que cada vez que te veo, cada vez que me miras, cada vez que leo uno de tus mensajes, o simplemente cuando oigo tu nombre, mi mundo entero se desordena, y entonces, en ese momento, tengo que jugar una nueva partida e intentar reconstruir mi vida. Y joder, no sabes cuánto deseo que vuelvas, que me abraces de una vez y no me sueltes nunca más, que me des la seguridad de que todo va estar bien, y así, arriesgarnos a querernos otra vez, pero si no vas a volver, quiero vivir feliz, y contigo en mi pecho, lo siento, no puedo hacerlo.
Un nosotros.
Me prometiste Roma y me dejaste como ella; en ruinas.
miércoles, 1 de julio de 2015
lunes, 25 de mayo de 2015
Algún día...
Algún día te darás cuenta de que mientras tú jugabas conmigo, yo me la jugaba por ti. Y realmente espero que cuando te des cuenta vuelvas a mí, y aunque sé que te querré, ojalá ya no te quiera. También quiero jugar contigo, quererte cuando me apetezca, hablar contigo cuando quiera, y que me eches en falta cada día de la semana, de lunes a lunes, de hora en hora, y ojalá que cada segundo que pase te duela más el saber que para mí solo es un juego, y aún así estés tan atado a mi presencia, que no quieras y no puedas soltarme. Ojalá llegue el día en el que llegues a pasar solo una pequeña parte de lo que yo pasé, y ojalá sufras como yo lo hice. Y ojalá también sufras impotencia, y rabia, y lo pagues con todo el mundo, y cambies. Ojalá cambies tanto como yo lo hice, y ojalá en ese momento donde ya no puedes soltarme al igual que yo me enganché a ti, ojalá en ese instante recuerdes todo lo que hice por ti y nunca valoraste, y en ese momento te darás cuenta de todo lo que te quería y no quisiste verlo. Ojalá te arrepientas cada noche de tu vida por lo que pasó y ojalá mientras eso pase yo siga jugando contigo. Y entonces, cuando llegue ese momento, decidiré si me quedo, o te dejo solo y me voy, que tú en eso, eres experto. Y ojalá sea capaz de no quererte ya, y ojalá no te sonría y te duela.
¿Alguna vez?
¿Alguna vez te dijeron qué son los celos? ¿Alguna vez te contaron cómo se siente al estar muerta la mitad de tu ser? ¿Alguna vez lograron explicar, todos aquellos que hablan del amor, qué se siente? ¿Alguna vez lograron explicar la punzada en el pecho? ¿el corazón bombeando sangre a cada poro de tu piel y cada célula de tu cuerpo? ¿alguna vez lograron explicar el hormigueo en el estómago; esas "mariposas" que pintan tan perfectas, y al final, duelen? ¿Alguna vez alguien logró lidiar con cada parte de su ser, con cada músculo, cada latido, y cada lunar, para acabar con una guerra entre el corazón y la cabeza? ¿Alguna vez realmente amaron de corazón? ¿Alguna vez quisieron gritar hasta desgarrarse la voz? ¿Hacer desaparecer esa voz de su mente? ¿Quisieron alguna vez no estar enamorado de alguien, y no tener el acto reflejo de que cada poro de su piel se erice con el contacto de la suya, de su mano, o con una sonrisa, o una mirada?
lunes, 11 de mayo de 2015
Aún recuerdo el olor a ti
Todavía puedo notar tu mirada fija en mí durante todo el día. A veces, aún puedo escucharte reír, oír tu voz y tu respiración. En algún momento del día, todavía puedo recordar cómo comenzamos a querernos, cómo comenzamos esté juego del amor. Quizá no soy lo suficientemente fuerte para evadirme de ti, o para eliminar este sentimiento, o sentimientos, porque me provocas tantas cosas, y tan contradictorias, que ya no sé cómo dejar de sentir la agonía de no tenerte, los celos, el amor, la rabia, el amargo sabor del enfado, la dulzura de tu mirada, el desconcierto de qué habría pasado. Aún recuerdo el olor a ti. Todavía logro recordar tus abrazos, tan fuertes que mataban; mataban las dudas, mataban los temores y mataban los problemas, y es que a mí con abrazarte, me sobraba. Aún recuerdo tu mano acariciando la mía, tus ojos mirando los míos, y tus dedos entre mi pelo. Y es que cada segundo recuerdo lo que éramos, y sobre todo, tu sonrisa. Tu sonrisa, nadie sabrá jamás lo que escondía. Todos los 'te quiero' y todos los 'que no se den cuenta que nos queremos comer a besos', que escondía aquella sonrisa, a veces tan dulce y a veces tan traviesa.
miércoles, 11 de marzo de 2015
Te quise.
Te confié todo lo que tenía, toda mi vida. Te conté lo que a nadie contaba, y sabías de mí hasta cuántas veces respiro, y cuantas de ellas por ti lo hago. Sabías mi día a día, cuando estaba mal, y cuando sonreía. Supiste mis peleas con él, y supiste aquella noche lo que nadie sabría jamás. Te confié mis secretos y te confié mis momentos. Confiaba en ti como para hacerte saber que aunque besara otros labios, era tuya. Y si confié en ti para todo eso, era porque te quise, te quise como para no poder olvidarte, como para necesitar tus buenos días para así afrontar esa mañana de una mejor manera. Te quise como para sonreirle a la pantalla del ordenador, del móvil, o para sonreirte a ti, todos los días de mi vida. Te quise hasta el punto de tragarme el orgullo de nuevo y decirte 'te echo de menos' una vez más. Te quise como para perdonar tu cagada. Te quise como para querernos. Te quise y lo sabes. Y es que te quise, te quise como para que no hiciera falta romper el silencio, porque entre nosotros no era incómodo. Te quise tanto como para escuchar tu voz y tu risa, y alegrarme. Te quise como jamás quise y jamás querré. Te quise para que fueras el primero y el último que me enamorara. Te quise para siempre, y te quiero.