lunes, 11 de mayo de 2015

Aún recuerdo el olor a ti

Todavía puedo notar tu mirada fija en mí durante todo el día. A veces, aún puedo escucharte reír, oír tu voz y tu respiración. En algún momento del día, todavía puedo recordar cómo comenzamos a querernos, cómo comenzamos esté juego del amor. Quizá no soy lo suficientemente fuerte para evadirme de ti, o para eliminar este sentimiento, o sentimientos, porque me provocas tantas cosas, y tan contradictorias, que ya no sé cómo dejar de sentir la agonía de no tenerte, los celos, el amor, la rabia, el amargo sabor del enfado, la dulzura de tu mirada, el desconcierto de qué habría pasado. Aún recuerdo el olor a ti. Todavía logro recordar tus abrazos, tan fuertes que mataban; mataban las dudas, mataban los temores y mataban los problemas, y es que a mí con abrazarte, me sobraba. Aún recuerdo tu mano acariciando la mía, tus ojos mirando los míos, y tus dedos entre mi pelo. Y es que cada segundo recuerdo lo que éramos, y sobre todo, tu sonrisa. Tu sonrisa, nadie sabrá jamás lo que escondía. Todos los 'te quiero' y todos los 'que no se den cuenta que nos queremos comer a besos', que escondía aquella sonrisa, a veces tan dulce y a veces tan traviesa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario