jueves, 24 de octubre de 2013

Echar de menos a alguien y..

Echar de menos a alguien y saber que le importa una mierda.

Eso es una mierda, ¿no creéis? Es duro ver cómo necesitas a esa persona y saber que no le importa, que tú no le importas. Que solo eres una más, una de las tantas a las que ilusionó, enamoró y después dejó tiradas. Pasó de ti igual que pasó de todas, y tú que eres una chica lista, te enamoraste como una idiota. ¿No es verdad acaso lo que digo? ¿No es verdad acaso que ya no sabes cómo vivir sin su sonrisa? ¿No es verdad que te pasas las noches pensando en él? Chica eres lista, pero te enamoraste como una idiota. Me incluyo en ese grupo de chicas. Tanto tiempo malgastado en falsas ilusiones. Tanto amor.. Te quería tanto que me olvidé de mí. ¿Y sabes cual es el problema? Que no te he superado. Que dueles. Que los recuerdos duelen, que te echo de menos y a ti te importa una mierda.

Duele

+ ¿Te hace falta?
- Sí.
+ ¿Y por qué no le hablas?
- Porque en su vida yo no soy nadie.

Duele, ¿verdad? Duele ver que no eres nadie, ¿verdad? ¿verdad que duele? ¿verdad que te sientes como una mierda? Sí. Enamorarse es matarse lentamente, y duele mucho. Te hace falta, pero ya no le hablas, ¿por qué?, por miedo a parecer pesada, ¿verdad? por miedo a molestar, ¿es así? No le hablas porque tú en su vida no eres nadie. Nadie. Y duele, duele ver como para ti esa persona es el mundo, y como tú no eres nada. Duele mucho. Duele, y quien no lo ha sentido de verdad, no sabe cuanto.

A pesar de todo..

A pesar de todo lo que me hiciste, esto de dentro sigue latiendo por ti.
A pesar de tus promesas rotas, a pesar de tus falsas palabras, a pesar de las mentiras, de las sonrisas disfrazadas, a pesar de todas las lágrimas que derramé por ti, a pesar de todos los meses que estuve mal, de esas noches en vela pensando en lo que pudimos ser y no fuimos por tu culpa. A pesar de las miradas cómplices, a pesar de las ganas de verte y besarte, a pesar de las ganas de tenerte, a pesar de los momentos vividos, los buenos y los malos. A pesar de los bajones que me dan por tu culpa, aunque tú no quieras.
A pesar de todo eso te quiero, y a pesar de todo eso, te espero.

lunes, 21 de octubre de 2013

Solo quería ser feliz a tu lado.

Siempre te amé a pesar de tus errores es por eso que me duele tanto que me hayas dejado atrás sin importarte nada. Porque yo..

No lo olvides.

Quería decirte una cosa, aunque seguro que ya la has olvidado, seguro que has olvidado todo lo que fuimos. Tal vez para ti no fuimos nada, pero para mí fuiste todo en mi vida. Así que te pido por favor que..

 

¿Os pasa? A mí sí.

Cuando al oír su nombre ya no sientes ese cosquilleo intenso en el estómago; cuando al fin has conseguido reír sin la necesidad de que sea él quien te produzca esa perfecta sensación: cuando finalmente crees que has pegado cada pedazo de ti, y ya puedes gritar que eres otra. Sale una ventanita con su foto, ahí en pequeñito, y la abres y caes en la cuenta de que todo lo que habías conseguido puede venirse abajo con un sencillo hola. Rápidamente la cierras, como pidiendo que desapareciera por arte de magia. Coges aire, y intentas hacer cualquier cosa para entretenerte y no contestar, intento que durará como máximo treinta segundos. Contestas. Bien, todo va bien. Te relajas, dejas de temblar, o al menos lo intentas. Y vuelve, ahora más fuerte: que tal todo?. Tienes dos opciones, podrías decirle la verdad, que aun no has aprendido a seguir, que si algún día se le ocurriera volver tan solo tendría que buscarte allí donde te dejó; o responder con un falso bien. Te decantas por la segunda opción, las más sencilla, la más cómoda, la menos real.

UNA HISTORIA PRECIOSA

Hay personas que dicen: ‘es solo amor de adolescentes, pronto acabará’ o ‘el amor a distancia no existe’, pero yo conozco muy bien una historia que destruyó esas frases.
Ellos se amaban. Él con 19 años y ella con 15. A ella le prohibieron estar con él, pero aun así se escapaba para verlo. Un día él se tuvo que ir a miles de kilómetros lejos de ella y ella lo aceptó. Cada día se mandaban cartas de amor para que no olvidaran lo que sentían. Pasaron meses y ellos seguían amándose a distancia. Ella lloraba por las noches extrañándolo, él hacia lo mismo. Llegó el día en el que él podía viajar unos días para ver a sus seres queridos, así lo hizo. Ella muy triste anhelaba verlo, estaba sentada en el jardín de su casa cuando su madre le dice: ‘hija, adentro hay alguien que quieres mucho’. Ella con ilusiones entro esperando ver al amor de su vida, pero en cambio vio a uno de sus tíos preferidos, su sonrisa de desvaneció y con pocas ganas lo saludó. Se sentó en el sofá y cuando miro hacia el lado, por la ventana, atrás de la cortina había unos zapatos negros. Se paró extrañada y sacó la cortina, ahí estaba él, con una gran sonrisa. En uno de los momentos que estaba a solas, ella inicio una conversación:
-No podré estar de nuevo sin ti, otro año más…
+Yo tampoco, te necesito más que respirar.
-Yo sé que esto será una locura, tengo 15 años pero… quiero un hijo de ti, no te obligaré a que te hagas cargo, yo solo quiero tener algo tuyo. Si encuentras a una mujer allá, te deseo lo mejor pero por favor quiero un hijo de ti…
Él se emocionó al escuchar las sinceras palabras de su amada y le contestó: 'me haré cargo, volveré y seremos felices los 2 con nuestro bebé'…
Cuatro meses después ella ya estaba embarazada, más feliz que nunca, todavía seguían mandándose cartas, pasó sola su embarazo, solo con sus padres, su madre se dio por vencida al ver el amor que le tenía, y le dio permiso para ir a verlo. Su hija ya había nacido, parecida al padre. Viajó unos días para llegar a su destino, cuando llegó a la estación de autobuses, él la estaba esperando, Ella subió a sus brazos a su pequeña hija de 5 meses. Él, al verla, rompió en llanto, apenas veían con las lagrimas. Ella se bajó del bus y lo abrazó. Estuvieron aproximadamente unos 7 años juntos, vivían en la vivienda que él mismo había hecho para ellos. Pasaron y pasaron los años y aún siguen amándose, él con 48 y ella con 44, la pequeña hija es mi hermana mayor, 10 años después nos tuvieron a mi hermana y a mi. Estamos viviendo en Santiago, Chile. y aún se miran como si fueran 2 adolescentes enamorados.

jueves, 17 de octubre de 2013

Pablo Alborán.

Respira, llora todo lo que debas y después hazme el favor de abrir la puerta y salir a la calle.

¿Esta farase? DE MI ÍDOLO. Pablo te quiero.

'Lo sigues queriendo, ¿verdad?'

- Lo sigues queriendo, ¿verdad?
+ Ya paso.
- Pasas, pero te jode verlo y que pase, más que joder, doler.

Esos 'ya paso de él, me merezco algo mejor' que repites constantemente en tu mente. Sí chica, te mereces algo mejor, te mereces algo mejor pero no pasas de él, todavía lo quieres, no te engañes, ni intentes engañar a los demás. Lo quieres de verdad, y te duele que pase por tu lado y ya ni siquiera te salude, te duele que él sí que pase de verdad, te duele no seguir a su lado. Te duele recordar cuando acabó todo. Te duelen sus promesas, sí, esas que rompió. Te duele princesa. Te duele.

Te duele de verdad, y sabes que no podrás soportar verlo con otra, pero cuando él pasa por tu lado levantas la cabeza, sonríes y haces como que todo te va perfectamente.

'Está mejor sin mí, o eso parece.'

Lo veo por la calle y no sé qué pensar. ¿Se acordará de mí? ¿Me echará de menos? Luego vuelvo a la realidad y veo que ya no le importo lo más mínimo, que sigue con su vida, como si nada hubiese pasado. No me saluda apenas, no me habla, pasa de mí y nunca quiso arreglarlo. Nunca quisiste volver, ¿verdad? Preferías no tener que estar pendiente de una persona, pero, ¿sabes qué? Que esa persona te quería, te quería de verdad, y te quería mucho. Según tú me querías, y te creí, por tonta.
Pasaron los meses y cada vez te ibas alejando más, ¿que pretendías? ¿que me olvidara de ti de la noche a la mañana? Tú lo hiciste, pero el caso es que yo no pude.
Ahora al verte pienso: 'Está mejor sin mí, o eso parece.'

'Llorar por dentro, sonreír por fuera.'

¿Alguna vez pensáis que esas personas que ríen todo el día y parecen muy felices pueden estar muriendo por dentro? ¿Alguna vez lo habéis pensado? Quizá sí. Quizá no.
Una persona que ríe por cualquier tontería puede estar llorando por dentro, puede estar muriendo, pero quizá prefiera aparentar estar perfectamente para no preocupar a los demás. Quizá esa persona se duerme llorando todas las noches. A lo mejor echa de menos a alguien. ¿Nunca lo habéis pensado?
Pues sí, a lo mejor sí. Hay muchísimas personas que prefieren callarse sus problemas, tragárselos y salir a la calle con una sonrisa. Prefieren decir: ESTOY BIEN, que dar explicaciones de por qué están mal.
Es la verdad gente, muchas personas son así. Y sí yo me incluyo.
'Llorar por dentro, sonreír por fuera.'

'Ella no quería ser una de tantas, ella quería se la especial.'

'Ella no quería ser una de tantas, ella quería se la especial.'
Sí, yo quería ser la especial, esa con la que te ríes, esa con la que sueñas, la persona en la que piensas cuando te despiertas y la persona de la que te acuerdas antes de dormir. No quería ser tu vida entera, solo quería ser una parte, una parte importante, especial. Una parte imprescindible. Pero no lo conseguí. No fui la especial, solo fui una más. Un pasatiempo.
Soñaba con ser esa persona por la que sonríes sin motivo al mirar el móvil o la pantalla del ordenador. Quería ser tu más sincera sonrisa, tu niña pequeña. Quería que me mandaras mensajes de esos inesperados con canciones o un simple 'te quiero'.
Necesitaba serlo. Te necesitaba a ti. Y sí, hubo unos meses en los que me mandabas mensajes de esos, pero solo unos meses, hasta que te olvidaste de mí, como una más. No fui especial, solo una más en tu camino. Me prometiste el mismo para siempre que le prometías a todas. ¿verdad? Nunca sentiste nada de verdad. Nada. Tus te quieros fueron falsos, pero los míos eran sinceros, eran de verdad.
En fin, yo quería ser la especial, pero solo fui una de tantas.

sábado, 12 de octubre de 2013

Quiero que vuelvas.

Él se olvidó de mí, cuando todo lo que yo quería era hablar con él. Irónico, ¿verdad?

Yo no te quería alejar de mi vida, tú no lo sabías, pero era la más feliz.
Siento que si te veo con otra se me va a romper el alma, que no voy a poder evitar sentir tantas cosas al verte sonreír y que yo no sea el motivo. Él cree que nunca pasa nada, pero sí que pasa.
Cuando piensas 'me da igual, no pasa nada, ya lo he olvidado', no te engañes, cada noche lloras por él. Intento engañarme diciendo que ya no significas nada, pero en el fondo sé que no es así. Tío, que no sabes las ganas que tengo de que vuelvas a mi vida y vuelvas a hacerme feliz, que sigo pensando en ti, sigues siendo mi primer pensamiento al despertarme y el último al acostarme.

Un beso que grite que te quiero.

Mis ganas de besarte ni se construyen ni se destruyen, solo se acumulan. Un beso. Podría cambiarlo todo. ¿No? Solo un beso. Difícil. Casi imposible. Un beso que grite: te quiero, joder. Un puto beso, solo un beso. Porque como dice mi futuro esposo, es decir, Pablo Alborán, 'pasa el tiempo y yo no olvido'. Pues no tío, no olvido, porque no eres perfecto, pero te quería como a nadie, y no voy a volver a querer igual, así que si intentas encontrar a alguien que te quiera la mitad que yo te deseo suerte, porque no hay nadie. A VER QUIEN TIENE COJONES DE QUERERTE MÁS QUE YO. (lo leí un día por twitter y la frase me ha marcado).

UN BESO DE ESOS QUE NO ACABEN, COMO LOS DE LAS PELÍCULAS. DE ESOS BESOS CON FINAL FELIZ.

Todavía te quiero.

Sentía que te alejabas. Sentía que la puta distancia lo iba a joder todo. Y sí, lo jodió. Si hubiésemos estado juntos no habría pasado esto.. o quizá sí. No voy a culpar de todo a la distancia, pero quizá pudiésemos haberlo arreglado.

Ese día pasé la peor tarde y la peor noche de mi vida. Fue una puta tortura. Todavía recuerdo cuando por fin me atrevía decir: ¿Por qué no lo dejamos?
No intentaste impedirlo. Dejaste que me fuera. Sin luchar. Sin decirme nada más. En esos momentos yo necesitaba un: 'no, no quiero dejarlo, quiero que todo esto vaya bien de nuevo, necesito que estés conmigo, no puedo vivir sin ti joder, te necesito.'
El problema fue que me dejaste ir como si nada. Y te quería. Te quería mucho.
Después de eso mi vida se convirtió en un puto caos. Joder, me dormía llorando todas las noches, todas las noches durante meses, y tú no hiciste nada por arreglarlo. Ni una palabra. Nada.

Pero después volviste con un 'todavía siento cosas por ti, todavía te quiero'.

El corazón me iba a mil por hora, el corazón me dio un vuelco, pero ya no había marcha atrás.. ¿o quizá sí?

Promesas rotas.

Necesito que me necesites. Necesito que seamos como antes, pero es imposible. Las cosas cambiaron, yo cambié. Es muy difícil intentar aceptar que todo se ha terminado, que ya no van a volver aquellas tardes de bromas, de risas, de miradas de esas que parece que no acaban nunca y deseas que nunca acaben. Esas sonrisas que quieres que nunca se vayan y que esperas que sigan ahí para siempre.

Já, para siempre. Para siempre.. Para siempre. No fue para siempre. Tú me dijiste que sí, me lo prometiste. Todavía lo recuerdo. Todavía recuerdo la primera vez que me lo juraste. Fue tal que así:
- Nunca te voy a olvidar.
+ Júramelo.
- Te lo juro.

Sí tío, me lo juraste y lo rompiste. Promesas rotas, eso es lo único que me queda. Pensar qué pudo pasar si esas promesas no se hubiesen roto en mil pedazos.

Tú me querías como a todas y yo te quería como a ninguno.

Hoy me siento rara. Me siento mal, abatida, sin ganas de luchar. Me siento indefensa, siento que no puedo con nada. Siento que cuando me miras me matas, aunque lo hagas muy de vez en cuando.
Hoy siento que no puedo más, que necesito respirar profundo y no mirar más atrás, ¿pero sabes qué? Que no puedo. Que mientras tú has olvidado lo que fuimos, yo no he podido sacarte de mi mente nunca, porque cuando estoy a punto de olvidarte vuelves. Ni tú quieres ni yo quiero, pero vuelves. No sé como, pero siempre vuelves. Vuelves a hacerme llorar, a hacerme pasarlo mal, porque contigo todo era perfecto. Me encantaba que me miraras y me dedicaras esa sonrisa de: 'No te preocupes, todo va a estar bien.' Me encantaban tus mensajes inesperados, como esos en los que me mandabas poesías, canciones o simplemente un 'te quiero'.

Simplemente, todo me recuerda a ti. Todo. No sé como hacer para sacarte de aquí dentro, porque no es normal esto. A ti nunca te he importado, nunca me has querido de verdad. Tú me querías como a todas y yo te quería como a ninguno, ese fue el problema.