Hay personas que dicen: ‘es solo amor de adolescentes, pronto acabará’ o ‘el amor a distancia no existe’, pero yo conozco muy bien una historia que destruyó esas frases.
Ellos se amaban. Él con 19 años y ella con 15. A ella le prohibieron estar con él, pero aun así se escapaba para verlo. Un día él se tuvo que ir a miles de kilómetros lejos de ella y ella lo aceptó. Cada día se mandaban cartas de amor para que no olvidaran lo que sentían. Pasaron meses y ellos seguían amándose a distancia. Ella lloraba por las noches extrañándolo, él hacia lo mismo. Llegó el día en el que él podía viajar unos días para ver a sus seres queridos, así lo hizo. Ella muy triste anhelaba verlo, estaba sentada en el jardín de su casa cuando su madre le dice: ‘hija, adentro hay alguien que quieres mucho’. Ella con ilusiones entro esperando ver al amor de su vida, pero en cambio vio a uno de sus tíos preferidos, su sonrisa de desvaneció y con pocas ganas lo saludó. Se sentó en el sofá y cuando miro hacia el lado, por la ventana, atrás de la cortina había unos zapatos negros. Se paró extrañada y sacó la cortina, ahí estaba él, con una gran sonrisa. En uno de los momentos que estaba a solas, ella inicio una conversación:
-No podré estar de nuevo sin ti, otro año más…
+Yo tampoco, te necesito más que respirar.
-Yo sé que esto será una locura, tengo 15 años pero… quiero un hijo de ti, no te obligaré a que te hagas cargo, yo solo quiero tener algo tuyo. Si encuentras a una mujer allá, te deseo lo mejor pero por favor quiero un hijo de ti…
Él se emocionó al escuchar las sinceras palabras de su amada y le contestó: 'me haré cargo, volveré y seremos felices los 2 con nuestro bebé'…
Cuatro meses después ella ya estaba embarazada, más feliz que nunca, todavía seguían mandándose cartas, pasó sola su embarazo, solo con sus padres, su madre se dio por vencida al ver el amor que le tenía, y le dio permiso para ir a verlo. Su hija ya había nacido, parecida al padre. Viajó unos días para llegar a su destino, cuando llegó a la estación de autobuses, él la estaba esperando, Ella subió a sus brazos a su pequeña hija de 5 meses. Él, al verla, rompió en llanto, apenas veían con las lagrimas. Ella se bajó del bus y lo abrazó. Estuvieron aproximadamente unos 7 años juntos, vivían en la vivienda que él mismo había hecho para ellos. Pasaron y pasaron los años y aún siguen amándose, él con 48 y ella con 44, la pequeña hija es mi hermana mayor, 10 años después nos tuvieron a mi hermana y a mi. Estamos viviendo en Santiago, Chile. y aún se miran como si fueran 2 adolescentes enamorados.
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