sábado, 12 de octubre de 2013

Un beso que grite que te quiero.

Mis ganas de besarte ni se construyen ni se destruyen, solo se acumulan. Un beso. Podría cambiarlo todo. ¿No? Solo un beso. Difícil. Casi imposible. Un beso que grite: te quiero, joder. Un puto beso, solo un beso. Porque como dice mi futuro esposo, es decir, Pablo Alborán, 'pasa el tiempo y yo no olvido'. Pues no tío, no olvido, porque no eres perfecto, pero te quería como a nadie, y no voy a volver a querer igual, así que si intentas encontrar a alguien que te quiera la mitad que yo te deseo suerte, porque no hay nadie. A VER QUIEN TIENE COJONES DE QUERERTE MÁS QUE YO. (lo leí un día por twitter y la frase me ha marcado).

UN BESO DE ESOS QUE NO ACABEN, COMO LOS DE LAS PELÍCULAS. DE ESOS BESOS CON FINAL FELIZ.

No hay comentarios:

Publicar un comentario