Mis ganas de besarte ni se construyen ni se destruyen, solo se acumulan. Un beso. Podría cambiarlo todo. ¿No? Solo un beso. Difícil. Casi imposible. Un beso que grite: te quiero, joder. Un puto beso, solo un beso. Porque como dice mi futuro esposo, es decir, Pablo Alborán, 'pasa el tiempo y yo no olvido'. Pues no tío, no olvido, porque no eres perfecto, pero te quería como a nadie, y no voy a volver a querer igual, así que si intentas encontrar a alguien que te quiera la mitad que yo te deseo suerte, porque no hay nadie. A VER QUIEN TIENE COJONES DE QUERERTE MÁS QUE YO. (lo leí un día por twitter y la frase me ha marcado).
UN BESO DE ESOS QUE NO ACABEN, COMO LOS DE LAS PELÍCULAS. DE ESOS BESOS CON FINAL FELIZ.
No hay comentarios:
Publicar un comentario