miércoles, 11 de marzo de 2015

Te quise.

Te confié todo lo que tenía, toda mi vida. Te conté lo que a nadie contaba, y sabías de mí hasta cuántas veces respiro, y cuantas de ellas por ti lo hago. Sabías mi día a día, cuando estaba mal, y cuando sonreía. Supiste mis peleas con él, y supiste aquella noche lo que nadie sabría jamás. Te confié mis secretos y te confié mis momentos. Confiaba en ti como para hacerte saber que aunque besara otros labios, era tuya. Y si confié en ti para todo eso, era porque te quise, te quise como para no poder olvidarte, como para necesitar tus buenos días para así afrontar esa mañana de una mejor manera. Te quise como para sonreirle a la pantalla del ordenador, del móvil, o para sonreirte a ti, todos los días de mi vida. Te quise hasta el punto de tragarme el orgullo de nuevo y decirte 'te echo de menos' una vez más. Te quise como para perdonar tu cagada. Te quise como para querernos. Te quise y lo sabes. Y es que te quise, te quise como para que no hiciera falta romper el silencio, porque entre nosotros no era incómodo. Te quise tanto como para escuchar tu voz y tu risa, y alegrarme. Te quise como jamás quise y jamás querré. Te quise para que fueras el primero y el último que me enamorara. Te quise para siempre, y te quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario